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HILVANANDO POESÍA AL CORAZÓN DEL ESPECTADOR

Teatro del Barrio

 

Josefina Manresa, una mujer destinataria de amor publicado, va hojeando las páginas de su diario afectivo en el que un único nombre, Miguel Hernández, llena de sentido su argumento vital. El pasado puede ser redimido y el amor y la admiración tienen el valor mágico de revivir lo que el tiempo enterró. En una conversación aparentemente incidental, Josefina, costurera, habla con una cliente y va desgranando datos y momentos de ese amor tan profundamente sencillo que no necesita ser renovado, tan cotidiano como el luto, tan asumido como la vida.

En un falso diálogo, o en un monólogo dialogado, Rosario Pardo, con la sabiduría de esas mujeres de combinación negra y moño de alfileres, transita territorios de privacidad hasta la erección de un monumento público de dignidad y respeto hacia su hombre, ya de ámbito universal. Superados los titubeos formales y argumentales de Alberto Conejero, este texto confirma la alternativa en el ruedo del territorio poético e intimista, alejado de militancias y reivindicaciones, en busca de conformar su voz personal. Se huye con sutileza de lecturas únicas, exponiendo y aceptando las propias contradicciones, viviendo y perdonando desde el afecto.

El equipo de esta función, ya compactado por experiencias previas, funciona con eficacia al servicio de esa vertebración temática. Rosario Pardo, cabeza visible, defiende con respeto a esta mujer cuyo compañero tuvo tanta repercusión que la anuló en su silencio voluntario y asumido. Su interpretación es como los buenos bordados; tras la impresión general del trabajo terminado, miles de puntadas hablan de dedicación, calidad y mucho amor. Sus gestos, su ternura inocente y pícara, su acento y todo su lenguaje corporal, hablan de una gran actuación. Sin la otra grandeza de la obra, el texto del autor, nada sería posible. Todo se recrea y la magia del teatro, la convicción y la identificación, hacen que un vestido, el vestido azul de mar, sea objetivo y símbolo, deseo y sueño de una vida enlutada con la alegría del deber bien hecho en todos los sentidos.

 

Lo mejor:  Texto, dirección, interpretación, escenografía, vestuario, iluminación…. Cuando la labor de equipo funciona y se nota.

 

Lo peor:  Pocos días programada.

 

Dramaturgia, ALBERTO CONEJERO
Dirección, CHEMA DEL BARCO
Reparto, ROSARIO PARDO
Diseño Vestuario, PIER PAOLO ÁLVARO
Escenografía e Iluminación, MANUEL RAMOS
Ayudante Dirección, JUAN VINUESA
Fotografía y Diseño Gráfico, JAVIER MANTRANA[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]