EL PEQUEÑO PONI
(Reseña de Jesús Falcón)
Esta obra está inspirada en una historia real ocurrida en Estados Unidos en 2014. Un colegio plantea a unos padres que su hijo, de once años, abandone el centro porque sufre acoso escolar. El desencadenante es una mochila con dibujos infantiles de la serie My Little Pony. Este tema de candente actualidad permite dibujar la historia de una pareja que se enfrenta a esta situación desde dos posturas diferentes. El padre apoya la libertad de su hijo, la opción de respetar la diferencia, la peculiaridad de cada uno, frente a la opinión generalizada de lo que es normal o no; la madre prefiere renunciar cuando la seguridad, la integración de su hijo, es lo más importante frente a los gustos prescindibles. El conflicto entre los padres da lugar a que el hijo (que no aparece en escena) reciba un mensaje ambiguo: tiro la mochila, le compro otra idéntica… con graves consecuencias en el comportamiento del propio hijo. Este genial texto adquiere su valor en el perfecto diálogo de enfrentamiento y distanciamiento progresivo de la pareja, sus silencios y el descubrimiento de aspectos desconocidos de cada uno. Es un drama cercano, con unos diálogos impregnados de realidad cotidiana, que de forma gradual nos va acercando a la crisis absoluta de la pareja, una pareja que en las dos primeras escenas es feliz, enamorada, diferentes pero tolerantes con las deficiencias del otro. Los grandes problemas pueden desestabilizar una sólida convivencia, aunque eso no signifique siempre que no pueda salvarse. Roberto Enríquez hace un maravilloso papel, creíble, contenido, a pesar de sus ataques de furia y desesperación, urbano, cercano. María Adánez, perfecta. No es fácil sostener un drama sin caer en los excesos. Luis Luque en la dirección ha sabido llevarnos por esta tragedia con mano firme. Hay algún aspecto, desde mi punto de vista, mejorable o prescindible. Vayamos por partes. En la separación de las escenas (la mayoría son breves), la presencia de los actores en el escenario cambiando de vestuario o actitud rompe la inmersión del espectador en el drama. Por otra parte, el discurso dramático no se permite cambios de dinámica, sigue una línea continua durante la hora y media. Esto puede producir cierto cansancio en el espectador, aunque no fue mi caso. Y, por último, totalmente prescindible la proyección con los niños y los carteles de acosador físico, acosador verbal, etc. Supongo que a la mayoría le habrá gustado, pero en el contexto de una obra por encima de un formato publicitario/ denunciador directo, sobra. Una obra que hay que ver porque no sólo habla de la realidad social sino también de nuestra realidad como pareja, de las personas y sus conflictos, todo ello con un texto, una dirección y unos actores maravillosos.
María Adánez
Roberto Enríquez
EQUIPO ARTÍSTICO
Diseño Gráfico: B ART
Fotografía: LUIS MALIBRÁN
Vestuario: ALMUDENA RODRÍGUEZ
Música: LUIS MIGUEL COBO
Diseño de Videoescena: ÁLVARO LUNA
Iluminación: JUAN GÓMEZ-CORNEJO
Escenografía: MONICA BOROMELLO
Autor: PACO BEZERRA
Dirección: LUIS LUQUE
Adjunto Producción: JOSÉ CASERO
Productor: CELESTINO ARANDA
