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CORTESIA2

Aunque hoy mismo he leído en El Mundo una crítica desoladora,  en la que se dice que esta es una obra menor de Lope y que poco pueden hacer los actores con este material, me atrevo a dejar aquí escrita mi opinión puesto que es comúnmente aceptado que puede haber gustos distintos igualmente válidos.

Empezaré escribiendo sobre los actores. Me parece un enorme logro dar vida  a unos versos escritos hace cuatrocientos años. El asesor de verso ha sabido trasmitir a los actores cómo se pueden decir estos antiguos versos y hacerlos parecer verídicos, actuales. Lo que nos van contando son temas universales, pero consiguen que los mensajes nos lleguen en toda su amplitud y profundidad. Los monólogos, la parte más difícil para un actor,  nos cuentan penas y alegrías y nos las creemos. La Compañía de Teatro Clásico y en este caso la Joven Compañía de Teatro Clásico no deja nunca de asombrarme por su calidad.

El escenario también está muy bien elegido, pues apuesta por  el minimalismo corriente hoy en día. Sin embargo en este caso no parece que obedezca a una carencia de medios como suele ocurrir, sino que está perfectamente encajado en el juego escénico y las entradas y salidas están perfectamente ajustadas al alegre y rápido ritmo que se mantiene en toda la obra. Esto tendremos que agradecérselo al director José María Mestres que sin perder de vista que se trata de una obra clásica ha sabido crear una atmósfera de agilidad  que mantiene  al espectador enganchado todo el tiempo y eso sin un intermedio. Solo el comienzo con esa especie de paseillo de todos los actores  mientras cantan  y suena la percusión ya abre nuestros sentidos a una historia trepidante de enredo, pero sin aceleraciones innecesarias. Creo que los tiempos están muy bien medidos y para eso hay que entender muy bien la obra. Es cierto que esta obra no es de las más conocidas de Lope, pero mantiene el enredo con gran maestría como sabe Lope muy bien hacerlo. Creo que con el mismo texto se puede hacer algo bueno y algo no tan bueno. Por eso lo importante no es tanto el contenido sino el modo en que se cuenta. Y esta obra ligera y poco conocida cobra en las manos de este director y estos actores una relevancia que produce entusiasmo y admiración.

El percusionista es también un acierto funcionando a modo del coro del teatro griego, dándonos siempre una pauta o bien una respuesta a lo que pasa en el escenario. Es como si mantuviera una conversación con el público

Y tampoco quiero dejar pasar el tema del vestuario. Tiene multitud de elementos de las ropas de aquel siglo, pero interpretados  muy libremente. Como  he dicho antes hace falta conocer muy bien la época para luego jugar  introduciendo otros elementos ajenos que en el caso de esta obra  se ajustan a  la idea original del teatro clásico sin estridencias.

En resumen un trabajo magníficamente hecho, unos estupendos actores y un director que sabe mucho de teatro y de los clásicos y que sabe hacérnoslo llegar.

Muchas gracias a todos por hacernos pasar una estupenda tarde.

                                                                                            Sara Barceló.

Josep Maria Mestres, Director del montaje.

REPARTO

Camila, Antonia: Alba Enríquez
Celia, Olalla: Elsa González
Leonarda: Júlia Barceló
Julia: Laura Romero
Lucrecia: Natalia Huarte
Flora, Teodora: Sole Solís
Zorrilla: Álvaro de Juan
Hervasio, mesonero y dueña 2: Borja Luna
Tomé y dueña: Guillermo de los Santos
Don Jorge: Ignacio Jiménez
Claudio: Jonás Alonso
Lisardo, Harriero, dueña 3: José Gómez
Marcelo: Manuel Moya
Don Juan: Francesco Carril

FICHA ARTÍSTICA

Asesor de Verso:  Vicente Fuentes
Video:  Álvaro Luna
Dirección musical:  Luis Vidal
Escenografía:  Clara Notari
Iluminación:  Juanjo Llorens
Vestuario:  María Araujo
Versión:  Laila Ripoll
Dirección:  Josep María Mestres
Autor: Lope de Vega

Compañía: Joven Compañía de Teatro Clásico

MATADERO. NAVES DEL ESPAÑOL