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BERNARDA Y PONCIA (Silencio,nadie diga nada)

Autora
Pilar Ávila

Dirección
Manuel Galiana

Compañía:
Teatro Íntimo

Luto eterno

Tras este título dual, dos mujeres conviven y se enfrentan en la asfixiante España rural de un atemporal siglo XX. Pertenecen a dos clases sociales distintas y sus vínculos emocionales y familiares no les permiten saltar determinadas barreras.

En “La casa de Bernarda Alba”, canto final de Lorca, está el punto de partida de este desenlace en el que todo parece ocupar su lugar tras ocho años de luto riguroso en los que se ejecuta un aislamiento real del mundo exterior. Es una obra de mujeres en la que la sombra del hombre sobrevuela y sirve de desencadenante involuntario de la acción en este universo de pasiones y estructuras insoslayables. Ya no es necesario caracterizar a los personajes. El contexto y el conocimiento previo son sólidos y evitan repeticiones innecesarias.

Pilar Ávila firma esta elucubración de lo que pudo haber sido esta familia con el transcurso de los años. Bernarda, encarnada también por ella misma, se enfrenta a la soledad desde su atalaya y, próxima a su final, intenta ser la respetable cúspide de este rompecabezas social que ella asume y desea controlar. Su transformación física y sus registros autoritarios son notables.

Todo en esta propuesta es justificadamente reducido: el escenario, los decorados, los recursos técnicos, para dar cabida a una aproximación intimista a ambas mujeres. Es cierto que hablan de otros y narran en ausencia lo que les sucede, pero el foco sigue centrado en ellas, en su convergencia y en ese extraño duelo en el que tal vez ambas resultan vencedoras.

Pilar Civera da vida a Poncia, creíble, con excelente técnica y con la capacidad de transmitir emoción a través de palabras y silencios. Manuel Galiana, con la sabiduría de una dilatada trayectoria escénica, dirige este montaje.

De nuevo nos encontramos con otro Lorca revisitado; aunque ya contamos con el recuerdo de otras visiones posibles, en ésta se combinan emoción y lealtad al lenguaje, a las imágenes y al universo del autor. No es simplemente otro más, es mucho más.

Lo mejor:

Un texto lorquianamente hilvanado.

Lo peor:

La necesidad de redimir a Bernarda.

Reparto:

Pilar Ávila

Pilar Civera

 

Ayudante de dirección:

Pedro Fajardo

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