HILARANTE, POÉTICA… PERFECTA.

Teatro Infanta Isabel

Los clásicos son maestros por lo que enseñan y por las vías que abren en el universo de las ideas. Alfredo Sanzol, con sus irregularidades, es digno heredero de la riquísima tradición clásica del teatro europeo. En este caso, Shakespeare nutre la creatividad del autor y director con el argumento como pretexto, con el humor como especia que sazona todo y con el concepto de juego y equívocos que añaden ritmo y variedad.

Se trata de una comedia fiel al anterior montaje del Teatro de la Abadía, con un escenario neutro que proporciona las necesarias entradas y salidas a una comedia activa. El conocimiento del teatro de Shakespeare es evidente, con guiños claros a los iniciados cuya oportunidad forzada se perdona; las referencias a su producción son literales y la mezcla de distintas obras, con la suspensión de la incredulidad por parte del público, es armónica y bienvenida.  La magia, la suplantación, el amor, el destino, la naturaleza, el universo organicista, el feminismo/hembrismo militante, todo ello se mezcla y el resultado es tan rico, divertido y ágil como las buenas creaciones de los buenos creadores.

El reparto, con técnica, dicción, convencimiento y vocación, saca adelante esta apuesta nada fácil; cada uno con su carisma y peculiaridades asumen este precioso disparate de Sanzol. La iluminación, el vestuario, el sonido y la dirección escénica se ponen al servicio del planteamiento global de estos seres que buscan, sin saberlo, el dulce abrazo de la ternura.

Lo mejor: El ritmo, la concatenación de episodios y el humor.

Lo peor:  ¿Hubo algo malo?

 

Texto y dirección Alfredo Sanzol
Ayudante Dirección Beatriz Jaén
Diseño Escenografía y Vestuario Alejandro Andújar
Diseño Iluminación Pedro Yagüe
Música Fernando Velázquez
Producción Ejecutiva Jair Souza-Ferreira
Comunicación ElNorte Comunicación

Reparto: Paco Déniz, Elena González, Natalia Hernández, Javier Lara, Juan Antonio Lumbreras, Eva Trancón

Producción: Teatro de la Ciudad en coproducción con Teatro de La Abadía