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LAS HERMANAS RIVAS

 

El equilibrio, como Alexander Calder profetiza, es inestable, especialmente para quien osa romperlo. Estas hermanas, tan distintas, mantienen su equilibrio con la fuerza de la sangre, con un respeto telúrico a veces inexplicable. Cuando dos alcanzan su perfección, un tercero, impar, sólo puede irrumpir deshaciendo lo ya creado y convertirse en víctima propiciatoria en busca de otro escenario más sabio, pero igualmente hermético. Hay mucho de Shakespeare (Macbeth) en esta creación basada en el relato de un anglófilo tan militante como Borges.

En esta producción de Doble Sentido, Regina Ferrando y Luciana Drago, convincentes y firmes, se reparten el pastel (Mariano Rochman), un pastel inocente en un entorno de límites poco elásticos en el que las apariencias y las tradiciones importan. Su espacio de confort y seguridad, su gineceo, es su casa, en la que, sin tabú, se protegen y respetan mutuamente mientras presencian su evolución y convergencia. Hay mucho equilibrio en esta obra, en su viaje entre la tragedia y la comedia, entre un localismo provinciano y la universalidad, entre la posesión y la entrega, entre la pasión y la razón. Se recrea, bajo la dirección de Adriana Roffi, una atmósfera compacta con elementos sencillos de valor simbólico, anticipando nudo y desenlace de estructura clásica. Reconocemos esa población de la Sudamérica profunda en nuestra tradición, esos mitos, rutinas y ese sabio léxico que aporta la necesaria distancia para hacer creíble una historia en la que, como público, nos sentimos atrapados anticipando lo que necesariamente va a suceder. Hay tensión, hay pasión, hay intriga, hay buen hacer en un teatro de concepción personal y vocacional, de artesanía íntima. Otro buen mal rato. Otra apuesta segura.

 

Autores: Adriana Roffi y Mariano Rochman

Interpretes: Regina Ferrando, Luciana Drago y Mariano Rochman

Compañía: Doble Sentido Producciones

Dirección: Adriana Roffi

TEATRO LARA