Molly Bloom
Versión y dirección
Marta Torres y Magüi Mira
Reparto
Magüi Mira
Producción:
Mirandez Producciones y Pentación Espectáculos
El mundo de Molly
Cumplir cien años en 2022 es una excusa perfecta para desenterrar al Quijote nacional de los irlandeses. En su momento, “Ulises” supuso un revulsivo en la católica Irlanda y no sólo para los sesudos críticos literarios, sino para una sociedad acostumbrada a palabras más edulcoradamente amables como reflejo poco fiel de una sociedad gris que aún no había logrado superar crisis de hambre social y material.
James Joyce levanta un monumento con palabras y facilita que sea observado desde ángulos insospechados, exhibiendo las desnudeces del cuerpo y el alma y dinamitando las técnicas narrativas convencionales. Molly es uno de los personajes que orbitan alrededor de Leopold Bloom, el protagonista convencional y anodino que, en su periplo diario por Dublín, da voz y visibilidad a sí mismo y a la realidad circundante en poco blanco y mucho negro.
Magüi Mira se asoma de nuevo, en la versión del texto que ella misma firma, a este precipicio unipersonal en el que encarna a Molly Bloom, último capítulo de la novela, extrayéndola de un entorno poco facilitador del crecimiento y desarrollo personales. Aquí la protagonista es ella: no hay más libro en el que circunscribirla y los personajes citados son siempre en referencia a su propio parecer. Son su pensamiento, sus deseos y su autoafirmación quienes se apoderan de su poco refinado verbo y a través de él muestra una rebeldía, nada conformista, de palabra, obra y omisión.
La escenografía es sumamente sencilla: una cama que se va desintegrando según Molly ilumina, con orgulloso desenfado, rincones escabrosos de su intimidad. Sus ambiciones son muy terrenales, posesiones materiales y pulsiones sexuales, en una reivindicación que no la redime de la posición que, no por casualidad, ocupa. La iluminación, el sonido, el vestuario y la caracterización no distraen del verdadero foco de atención; más bien colaboran el centrar el mensaje y rescatar a la protagonista y su descaro del arroyo en el que nadan otros personajes aquí carentes de importancia.
Admirablemente dirigida, Magüi Mira modera los tentadores excesos expresivos para lograr una dicción exquisitamente irreal, pero alejada de los registros vulgares que se esperan en Molly. Su protesta y su reivindicación, expuestas a través de la coprolalia tanto terminológica como de acción, suenan muy avanzadas para su época y pueriles en la actualidad. Ya no por el supuesto escándalo, sino sobre todo para ver este ejercicio de buen hacer teatral sí merece la pena una excursión de hora y media a este Dublín ya intemporal.
Lo mejor:
Sin duda, Magüi Mira.
Lo peor:
Un texto anclado en su momento.
Diseño de iluminación: José Manuel Guerra
Diseño de vestuario: Helena Sanchis
Espacio sonoro: Jorge Muñoz
Gerencia y regiduría: Jorge Muñoz
Fotografía: Geraldine Leloutre
Productor: Jesús Cimarro
Más Crónicas
Mentiras delgadas o Un juzgado de cuplé.
Mentiras delgadas o un juzgado de cuplé. Autoría y direcciónEnrique VianaLoco mundo cruel. Una diva se retira al campo y, desde la tranquilidad de su aislamiento castellano, afronta el reto de comparecer en respuesta a requerimientos del banco, la Agencia...
Canción del primer deseo
CANCIÓN DEL PRIMER DESEO AutorAndrew BovellDirecciónJulián Fuentes RetaProducciónOctubre Producciones | Flower PowerThe turn of the screw – Otra vuelta de tuerca. Andrew Bovell inaugura su sesentena con fidelidad a personas e ideas en este estreno del Teatro...
Trato de favor
TRATO DE FAVOR LibretoBoris IzaguirreMúsicaLucas VidalProducciónTeatro de la ZarzuelaPostre de la casa. La zarzuela es un género de difusa definición, con orillas amplias, en el que cabe todo lo que el ingenio sepa y pueda incluir. Acostumbrados a...



0 comentarios