EL NACIMIENTO DE UN MONSTRUO

Umbral de Primavera

 

Con un apellido tan marcado y un título tan explícito, ningún espectador puede llamarse a engaño. Charles Manson es una de esas bofetadas que el sueño americano recibió en momentos de dulce descanso, cuando nada hacia presagiar la tormenta oscura que se avecinaba. En su figura y en etapas privadas de su intimidad y delirio está basada esta propuesta nada casual; surge de un profundo estudio de investigación y reflexión por parte de Eduardo del Olmo, Fulbright y cosmopolita, eterno aprendiz y consagrado actor en las lides de conocer mundo y demostrarlo. Formado con Susan Batson, su técnica Actors Studio es imponente.

Esta obra penetra en los rincones más personales de este producto de la sociedad norteamericana, fruto de una educación familiar peculiar, cultura televisiva y patologías varias. El exigente ejercicio que el protagonista lleva a cabo para pintar su mural biográfico se exhibe sin pudor en momentos de estricto onanismo real y figurado, con excesos verbales que reflejan el ser auténtico, víctima y verdugo, consciente de su situación e influencia en el universo de ideas y hechos que creyó dominar.

El Umbral de Primavera, sala de vocación numantina en el variopinto panorama escénico madrileño, se atreve una vez más con obras nada indiferentes para un público formado que busca excelente técnica dramática con mensajes y propuestas de calidad, siempre con lenguajes teatrales especiales. Otro acierto más.

 

Lo mejor:  El viaje hacia la oscuridad a través de Eduardo del Olmo.

Lo peor:   El personaje no tiene el suficiente peso dramático por estos lares.

 

Elenco: Eduardo del Olmo

Autor/a: Eduardo del Olmo

Director/a: Susan Batson y Chris McKenney

Producción: Máquina Turbia

Fotografía: Paloma Cortina

Diseño Gráfico: Mista Studio