DEJE QUE EL VIENTO HABLE
Dramaturgia y dirección
Irina Kouberskaya
Vestuario
Ana Moreno
Producción
Teatro Tribueñe
Aves del Paraiso.
Tonino Guerra fue considerado, tal vez, el mejor guionista de la época dorada del cine italiano. Sus colaboraciones con nombres tan simbólicos como Fellini, Antonioni o de Sica produjeron hitos en el imaginario colectivo del siglo XX. Amarcord, Y la nave va o Ginger y Fred son títulos de su rica producción que ayudaron a crear la atmósfera humanista que desde entonces ha caracterizado la imagen de posguerra de “lo italiano”. A través de sus facetas de poeta, novelista o dramaturgo canalizó igualmente su creatividad en la conformación de su universo personal.
Irina Kouberskaya, alma mater y sancta genitrix de ese insustituible templo de esencias escénicas llamado Tribueñe, aborda la misión de recrear, mediante el íntimo formato de un cuento, la iconografía de Guerra en un edificio de fronteras difusas entre la neblina de la ensoñación y cegadora luz del neorrealismo. Esta exigente propuesta navega por etapas de su biografía más íntima y acoge pasajeros de toda su producción literaria.
Con la subversiva arma del recuerdo, se escenifica el diálogo imposible entre los dos protagonistas, hombre y mujer, ángel y mortal, en un recorrido indescriptible por puertos de difícil arribada. La ternura de la mirada dulcifica las afiladas aristas de la carencia mediante el sueño como elemento de redención de un pasado culpable en un presente insatisfactorio y la proyección hacia un futuro luminoso. Más que el anecdótico relato de momentos en un argumento fragmentario y a veces inconexo, destaca la sedimentaria cristalización de una atmosfera conmovedora y la misericorde mirada sobre vidas y haciendas.
La escenografía es sumamente sencilla y continúa con el preciosista arte de la casa, tan válido para propuestas de pequeño formato. El vestuario y la caracterización toda resultan eficaces y conmovedoras en su autenticidad y colaboran con la verdad de la magia que Tribueñe oficia en cada función. Momentos de loca genialidad estética con músicas de Renato Carosone, coreografías mezcla de Esther Williams y Josephine Baker y proyecciones de Michelangelo Antonioni sobre la ropa tendida de nuestro pasado obran el conjuro de materializar y redimir la melancolía de eras de irrepetible belleza y todos los matices emocionales y visuales del Mediterráneo itálico.
El texto de Kouberskaya cobra vida en las voces y las almas de Chelo Vivares y José Luis Sanz, otros de los pilares de la institución. El hallazgo escénico es la inclusión de unos expresivos e inefables pájaros encarnados por Virginia Hernández, Ana Peiró y Ana Moreno. Divertidos y juguetones, aportan lo que el texto requiere y la palabra no da.
Una apuesta más desde la pluma eslava de la autora. Un acierto más en su periplo por el arriesgado campo de la creación escénica con tintes indisimuladamente nuestros.
Lo mejor:
Las actuaciones, la creación de la atmósfera y esas mágicas aves…
Lo peor:
Que el árbol de lo obvio impida ver el bosque de lo sugerido.
Diseño de iluminación: Eduardo Pérez de Carrera y Miguel Pérez Muñoz
Coreografía: Sara López
Espacio sonoro: Iván Oriola
Espacio visual: Fragmentos Gente del Po de Antonioni. Montaje Antonio Sosa
Escenografía: Irina Kouberskaya
Técnicos de iluminación y sonido: Miguel Pérez Muñoz y Nicolás Orduna
Más Crónicas
La Traviata
LA TRAVIATAMúsicaGiuseppe Verdi (1813-1901)Dirección musicalHenrik NánásiFrancesc Prat (1, 10 jul) Producción Dutch National Opera & BalletIn Paths Untrodden. Giuseppe Verdi brinda, con esta ópera en tres actos, su obra más íntima. Tras el fallecimiento de sus...
Mitrídate, re di Ponto
MITRÍDATE, RE DI PONTOMúsica Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791)Dirección musicalIvor BoltonProducción Teatro Real, en coproducción con la Oper Frankfurt, el Gran Teatre del Liceu y el Teatro di San CarloNo despertéis a la serpiente. Mozart revisita el Teatro Real...
La Señorita de Trevélez
LA SEÑORITA DE TREVÉLEZ AutorCarlos ArnichesDirecciónJuan Carlos Pérez de la FuenteVersiónIgnacio García MayRevisitar a los clásicos no es solo un ejercicio de memoria, sino una forma de comprender el presente. Con La señorita de Trevélez, Carlos Arniches nos legó...
CONTACTO
info@tragycom.com



0 comentarios