ANA CONTRA LA MUERTE
Dramaturgia
Gabriel Calderón
Dirección
Gabriel Calderón
Producción
Marea Producción Cultural
Todo por un hijo.
La prensa publica una noticia sin mayor relevancia aparente: una mujer es encarcelada por traficar con drogas para intentar salvar la vida de su hijo enfermo. Gabriel Calderón, sensibilizado por el fallecimiento de su propia hermana, ve las posibilidades dramáticas del hecho y los conflictos que el mismo plantea y, pluma en ristre, conjura sus fantasmas personales y se lanza a esta aventura redentora.
El texto no supone, en su estructura al menos, una revolución: está escrito con una técnica dialogada clásica que no resta agilidad ni eficacia al discurso que la madre va construyendo, frente al mundo y frente a sí misma, contra la democrática e incomprensible anarquía de la muerte. En ese recorrido físico y emocional hacia el interior del dolor, se expanden todas las implicaciones éticas, religiosas, legales, políticas, sociales y humanas que afloran a cada latido. El decorado es sencillo y artesano, con la versatilidad y la sinceridad de la materia que, como catafalco, tribuna o simple escenario, permite el desarrollo dramático de la acción en microespacios de intimidad radical. La iluminación y el sonido acentúan, junto con el telón de giro tan finito como la vida de esta obra, los focos de atención y los momentos de intensidad. Gabriel Calderón también dirige a Gabriela Iribarren, Marisa Betancur y María Mendive, almas de este montaje, en esta experiencia transformadora, tanto por la potencia dramática de sus interpretaciones de un guion sin ironía ni veleidades esteticistas como por la extrema verdad de los mensajes, estímulos y retos.
El autor escupe sentencias de eternidad vibrante, destruye estructuras y reafirma la belleza del dolor como criterio de vida. Trastorna la realidad en un vuelco que subvierte nuestras raíces y valores y desplaza los límites de la existencia misma. Catarsis de verdad.
Lo mejor:
La sinceridad desnuda del texto y su defensa por parte del elenco.
Lo peor:
La imposibilidad de un encuentro con el público después de cada función.
REPARTO
Gabriela Iribarren
Marisa Bentancur
María Mendive
FICHA ARTÍSTICA
Diseño y realización de escenografía e iluminación: Lucía Tayler, Matías Vizcaíno, Miguel Robaina Mandl
Vestuario: Virginia Sosa
Fotografía: Mauricio Rodríguez
Desarrollo de identidad gráfica: Agustín Spinelli
Prensa: Silvina Natale
Comunicación: Matías Pizzolanti
Asistencia de dirección: Elaine Lacey
Asistencia de producción: Vladimir Bondiuk
Producción general y gira: Matilde López Espasandín
Distribución: Marta Riera
Más Crónicas
La Ola
La Ola es una obra que nos hace reflexionar y esta reflexión nos puede llevar a distintas conclusiones. Por eso este comentario es el producto de mi reflexión. Esta obra tiene su origen en un experimento realizado en un centro escolar americano en el año...
Achicorias
Hay personas que podrían engancharse a su sonrisa y permanecer colgados de la comisura de unos labios que sin hablar pueden llegar a decir mucho. Otros pueden descolgarse por el brillo de una mirada luminosa con fragilidad disfrazada de eterna dualidad en debate entre...
Fuenteovejuna
No siempre somos conscientes de nuestra función como espectadores; de hecho, la mayoría de las veces nos limitamos a ocupar un espacio, disfrutar de un espectáculo y volver a casa esperando la próxima cita con el mundo de la cultura. Es cierto que de vez...



0 comentarios